Nacimos desde el compromiso, los valores que nos identifican referencian y con la motivación de acompañar, de apoyar y en ese momento las políticas públicas fueron dando forma al modelo de acogida vasco y nuestros Alojamientos Sociales fueron asentándose como recursos en Euskadi.
En verano de 2025, casi un millar de personas de Malí, principalmente jóvenes refugiados, llegaron a Euskadi. Malí enfrenta una crisis humanitaria devastadora e intensificada por un conflicto armado crónico, inseguridad y desastres climáticos, afectando a millones de personas. Estos jóvenes que llegan a Euskadi pernoctan en calle y enfrentan situaciones de alta vulnerabilidad.
Ante esta compleja situación, se habilitan recursos de urgencia (Arantzazu Aterpetxea en Oñati como recurso temporal y de emergencia y después Olakueta Etxea en Berriz, Atxuri Egoitza en Bilbao, etc.) y los equipos de intervención damos apoyo a la acogida inicial de los jóvenes malienses y también damos apoyo a los equipos de Suspertu que dan respuesta inmediata en el recurso habilitado en Arantzazu Aterpetxea.
Volver a nuestros orígenes, recordar de dónde venimos y poder activarnos para dar respuesta inmediata para proteger y proveer de derechos, priorizando refugio, alimentos, salud a las personas que forzadas huyen de sus países, nos permite reconocer y reconocernos en nuestra misión, y dar continuidad a nuestro compromiso acompañar a personas en situación de vulnerabilidad.
Trabajamos para conseguir la inclusión plena de todas las personas, principalmente de quienes están en situación de especial vulnerabilidad y este 2025 y las actuaciones realizadas para hacer frente a las urgencias humanitarias han reforzado nuestro compromiso.
