El día 16 de diciembre organizamos una charla, junto con una pop up denda sobre mujeres emprendedoras y oficios. La Bauhaus buscaba, entre otras cosas, que las artes y los oficios, además de funcionales, fueran herramientas al servicio de la sociedad. Este movimiento incluyó a las mujeres en sus talleres, en su actividad y en su pedagogía. En la Bauhaus, las mujeres representaron un papel clave para el desarrollo del centro.

Además, la Bauhaus fue un movimiento de empoderamiento, un modelo de funciones complementarias, donde los oficios jugaban un rol esencial integrándose a otras disciplinas y donde mujeres y hombres trabajaron conjuntamente para el cambio.

Esta narrativa de transformación social e inclusión, a través de las artes y oficios, está también en el núcleo de la Nueva Bauhaus Europea: romper las fronteras entre conocimientos, oficios y saberes, y aprender y emprender colectivamente.

Por ello, nos parecía interesante reunir a algunas mujeres emprendedoras locales que nos hablasen de su experiencia, de las dificultades, oportunidades y retos que supone ser emprendedoras. Además, y aprovechando la cercanía de las fechas navideñas, organizamos una tienda efímera donde tuvimos oportunidad de conocer géneros y creaciones y hacer algunas compras de consumo responsable, con productos inclusivos, sostenibles y locales.

Miren Lauzirika, de Emakumeekin, nos habló de la actividad que hace desde la asociación y de la importancia de construir espacios de sororidad, desde lo emocional, para compartir ensaciones y pensamientos relacionados con el emprendimiento.  Por su parte, Fatou Dieng, nos habó de Kér Fatou, local de encuentro de culturas senegalesas, vascas y españolas a través de las telas africanas. De su experiencia personal, resaltó la dificultad de emprender como mujer migrada, africana, y de las dificultades que ello supone para obtener un trabajo fuera de los puestos que habitualmente se ofrecen a estas mujeres, Mireia Viladomiu, cofundadora de Perpetum Mobile, iniciativa dedicada al diseño, confección y venta de artículos textiles singulares, nos habló de este proyecto que es una empresa social que invierte su beneficio económico en la formación de personas que necesitan una segunda oportunidad, trabajando con pequeñas empresas de proveedores locales que fomentan el conocimiento y el empleo digno. El foco social de este proyecto, en colaboración con Peñascal Kooperatiba, es un elemento clave en su desarrollo y en su misión.

Finalmente, Vanessa Vargas Balsells, de Baratzenea, nos explicó cómo tratan de devolver a la tierra lo que ella nos da, cultivando y elaborando productos de confianza, calidad y cercanía, aportando su granito de arena en el camino de la soberanía alimentaria, incidiendo en la dificultad que supone ser mujer emprendedora en un mundo tradicionalmente masculino como es el agroalimentario.

Todas coincidieron también en el papel fundamental que juegan las redes informales para poder sostener sus proyectos, en la implicación que supone poner en marcha un negocio propio y en las enormes dosis de motivación necesarias.

La charla nos sirvió de inspiración y ejemplo extrapolables a algunas cuestiones de nuestro día a día. Al acabar, nos pasamos por la pop up y pudimos disfrutar y comprar esos productos tan bellos y valiosos, detrás de los que hay tanto esfuerzo, ganas y cariño.