En este ambiente de participación colectiva, Jasone, que finalizó su proceso en el programa el año pasado tras conseguir empleo, clausuró el acto presentándonos su libro de poemas “Melancolía de lo divino”. Uno de sus sueños convertido en realidad. Recordándonos que, al igual que en la búsqueda de empleo, aunque el camino sea largo y complicado, la confianza en una misma y en sus posibilidades es una de las mayores fuentes de motivación. Y que el camino se realiza mejor en compañía.
Antes de despedirnos y al abrigo de una taza de café, pudimos conversar y conocernos un poco más, mientras las mujeres se acercaban a plasmar sus impresiones sobre Emaktiva en un mural, contestando a las preguntas: ¿CON QUE LLEGAMOS? ¿QUÉ ESTAMOS CONSIGUIENDO? Y ¿HACIA DONDE VAMOS? ¿QUÉ QUEREMOS CONSEGUIR?
A través de sus testimonios las participantes del programa reflejan que a pesar de cargar con mochilas pesadas, se acercan a Emaktiva con ilusión, ganas y deseos de mejora, tanto en el ámbito personal como en el profesional. Y ven en el programa un espacio de aprendizaje y de reconciliación con ellas mismas donde van adquiriendo confianza para creer en sí mismas y en su futuro laboral y personal, construyendo y persiguiendo sus sueños en compañía del equipo y de sus compañeras en la búsqueda de un futuro mejor y en igualdad.

