Hoy es un día triste para EDE Fundazioa. Ha fallecido Jon Mancisidor, nuestro Presidente. Ha sido un referente, un guía y, sobre todo, una persona profundamente comprometida con nuestra entidad.
Como presidente, ha sabido liderar con responsabilidad, cercanía y una dedicación incansable. Pero más allá de su cargo y su agenda lo que realmente deja huella es su calidad humana, su capacidad de escuchar, de unir y de hacer que nuestra entidad crezca, con valentía y mire hacia el futuro con seguridad.
Su ausencia deja un vacío difícil de llenar, pero también nos deja un legado que nos acompaña: su ejemplo, su forma de entender el compromiso y la coherencia con su ser y su tarea.
Hoy no solo despedimos a un presidente, despedimos a un amigo, a un compañero, a alguien que formará siempre parte de nuestra historia.
Nuestro pensamiento está con su familia y seres queridos. Y nuestro compromiso es seguir adelante honrando todo lo que hemos conseguido en común.
Descansa en paz, Jon

