El primero de los encuentros se celebró en torno al Gesto Social/Jubilar y estuvo dedicado a las realidades de migración y trata de personas. EDE acompañó el diseño de una sesión basada en testimonios personales, en la que distintas personas compartieron su experiencia vital con pequeños grupos, con la metodología de “Bibliotecas humanas”. La propuesta buscaba acercar realidades duras y complejas desde el rostro concreto de quienes las viven o las conocen de cerca. Más que hablar “sobre” migración o trata, se trataba de escuchar, preguntar, comprender y dejarse afectar.
El segundo encuentro tuvo lugar el 20 de diciembre, dentro de la Semana Social diocesana, bajo el lema “Una economía para la vida”. La jornada permitió conocer iniciativas que ya trabajan por una economía más humana, al servicio de la dignidad, el cuidado, la sostenibilidad y el bien común. Después de ese primer acercamiento a experiencias concretas, las personas participantes dialogaron sobre posibles caminos de futuro para la diócesis, las comunidades cristianas y las entidades sociales.
De este proceso surgieron ideas relacionadas con el consumo responsable, el apoyo a empresas sociales, la sensibilización de jóvenes, el trabajo en red y el compromiso de las propias instituciones de Iglesia con una economía más coherente con el Evangelio.
En este proyecto EDE pudo aportar su experiencia en el cuidado de encuentros, el diseño metodológico, la participación y la reflexión compartida, ayudando a transformar preocupaciones sociales en escucha, diálogo y propuestas concretas.

