En el 2025, hemos tutorizado a cerca de 10 alumnos y alumnas, estableciendo sinergias con una amplia red de centros educativos referentes, entre los que destacan EHU, la Universidad Deusto y centros de Formación Profesional como Ondarroa BHI, MEKA LHII, Ibaizabal Ikastola y Tartanga LHII.
Nuestra apuesta es clara: ofrecer un entorno de aprendizaje real y de calidad, donde la teoría se encuentra con la práctica diaria. El alumnado se integra completamente en nuestros equipos de intervención, participando de forma activa en el acompañamiento y en los itinerarios de inclusión de las personas que residen en nuestros alojamientos.
Sin embargo, este modelo no es unidireccional. La presencia de estas profesionales en formación aporta un valor incalculable a nuestros centros. Su llegada cada curso trae frescura, nuevas perspectivas teóricas, curiosidad y, sobre todo, una motivación y energía renovadas que contagian tanto al equipo técnico como a las personas residentes.
Creemos firmemente en esta red de colaboración entre el tercer sector social y el ámbito educativo. Apostar por la formación de las educadoras, trabajadoras e integradoras sociales del mañana es la mejor garantía para asegurar la calidad y la humanidad en la intervención social del futuro. ¡Seguimos sumando valor!
Finalmente, este compromiso con la formación tiene un impacto directo en la sostenibilidad y calidad de nuestra propia organización convirtiéndose en una auténtica cantera de talento: tras su periodo de prácticas, muchos de estos y estas estudiantes acaban incorporándose a nuestra estructura profesional. El hecho de conocer de primera mano nuestra metodología, valores y la realidad de las personas a las que acompañamos, les convierte en los candidatos idóneos para cubrir futuras vacantes, garantizando así un relevo profesional alineado con nuestra misión y con una sensibilidad ya contrastada en el terreno.
