21 Maiatza, 2019
Ahora se levanta cada mañana temprano, coge el autobús que la traslada al centro de esa ciudad que se le antojaba tan extraña y hostil cuando llegó, y con una sonrisa sentida atraviesa la puerta de la residencia de mayores. Un nuevo día comienza. Acompañada, ahora acompañada.
Estas son las cosas que dan sentido a nuestro trabajo. Gracias Agustina.
