Olakueta Etxea, como dispositivo de acogida temporal, ha dotado durante los tres meses de estancia el apoyo psicológico requerido por estas personas, así como la asistencia psicosocial, intermediación y el asesoramiento jurídico necesario, que ha sido una de sus principales preocupaciones de cara a la legalización de su situación en el País Vasco.
Una respuesta humanitaria articulada y en colaboración con Lehendakaritza, la Dirección de Migración y Asilo de Gobierno Vasco, la Dirección General de Españoles en el Exterior y Asuntos Consulares del Gobierno de España y Accem Euskadi.
Todo ello ha sido posible gracias al apoyo del municipio de Berriz, y la colaboración de Biltzen, Zehar Errefuxiatuekin y otras entidades locales, contribuyendo así a una primera acogida humana y solidaria a estas personas que huían del horror la guerra.
