26 Dic, 2025

Uno de los objetivos de Emaktiva es abrir caminos hacia profesiones que no suelen estar en el punto de mira de las mujeres. Por ello, el año pasado en Bizkaia lanzamos el taller “En mi casa arreglo yo los enchufes”, impartido por Paz Carbajosa, con el objetivo de que se fueran familiarizando con la electricidad.

En Gipuzkoa, por su parte, también se realizó la formación de gestión de almacén y puente grúa, enmarcado en el mismo objetivo. Este programa de Emaktiva combinó contenidos teóricos y prácticos, permitiendo a las alumnas adquirir competencias clave en operaciones de almacén, así como en el uso de herramientas tecnológicas aplicadas a la logística. Además, recibieron formación específica en el manejo seguro de maquinaria, una capacitación altamente demandada por las empresas del sector.

La electricidad sí es para mujeres

En esta línea, el taller de electricidad tuvo como objetivo que las mujeres se fueran introduciendo en ámbitos tradicionalmente masculinizados, facilitando que pudieran valorar por sí mismas si desean trabajar en ellos o no.

En muchos casos, el rechazo inicial hacia este tipo de ocupaciones está relacionado con la socialización de género, ya que las mujeres hemos sido educadas mayoritariamente para desempeñar tareas vinculadas a los cuidados. No hay más que ver las cifras de mujeres matriculadas en el sector biosanitario, tanto en FP como en carreras.

Según los datos ofrecidos por Emakunde, en Formación Profesional de Grado Medio y Superior, en las especialidades más masculinizadas (por encima del 80% de chicos) están electricidad y electrónica (96,0) y en las especialidades más feminizadas (por encima del 80% de chicas): se identifican dos, imagen personal (89,1%) y servicios socioculturales y a la comunidad (80,4%).

Es por ello que estas formaciones de Emaktiva tratan de contribuir a que se reduzca la brecha de género y a fomentar la diversidad en el ámbito laboral.

Programa cofinanciado por la Unión Europea.