Garantizar que todo el alumnado pueda aprender, participar y desarrollar su potencial es el propósito de esta Estrategia, que orientará la respuesta educativa a la diversidad en la CAE durante los próximos años. Para ello, plantea eliminar barreras y fortalecer las condiciones que hacen posible una escuela inclusiva, equitativa y de calidad.
La Estrategia se dirige a las etapas de Educación Infantil, Primaria, Secundaria Obligatoria y Bachillerato de las redes pública y concertada. Da continuidad al Plan Marco para el Desarrollo de una Escuela Inclusiva y sitúa el aprendizaje, el bienestar y la participación del alumnado en el centro de la acción educativa.
Una construcción compartida
Su elaboración ha partido de la evaluación del Plan anterior y de un diagnóstico de los avances y retos en la respuesta a la diversidad. El proceso ha combinado cuestionarios, sesiones de trabajo y contrastes online con profesionales del sistema educativo, entidades sociales y un grupo de diez personas expertas.
Estas aportaciones han permitido definir las prioridades y concretarlas en objetivos y actuaciones. La validación ha incluido un foro de diálogo con 25 entidades que trabajan con alumnado con necesidades de apoyo educativo, incorporando sus conocimientos y experiencias.
Desde EDE Conocimiento hemos acompañado técnicamente este proceso de elaboración, apoyando la construcción de un marco compartido que oriente la planificación educativa.

De los objetivos a la práctica
La Estrategia recoge cuatro objetivos: impulsar el máximo desarrollo personal, académico y social del alumnado; fortalecer las condiciones organizativas, pedagógicas y profesionales de los centros; reforzar la colaboración con los servicios de apoyo y los agentes institucionales y comunitarios; y promover la mejora continua mediante prácticas basadas en la evidencia.
Estos objetivos se despliegan en 16 líneas de actuación y 60 acciones, con responsables, plazos e indicadores para su seguimiento. El documento incorpora también un sistema de evaluación que permitirá valorar los avances y ajustar las actuaciones.
La participación del alumnado y las familias, la personalización de los apoyos y la colaboración entre agentes son elementos centrales de esta propuesta para que la diversidad encuentre una respuesta adecuada en la vida cotidiana de los centros.
