La sesión sirvió para presentar el informe que, bajo este título, recoge las aportaciones de diferentes personas expertas en la materia en torno a la urgencia de generar identidad europea como respuesta a la complejidad del actual contexto global, consensuando cada vez más posiciones comunes que busquen soluciones a problemas compartidos.
En la jornada reflexionamos en torno a algunas ideas clave. Por un lado, la educación española –a través de las numerosas leyes sucedidas desde la democracia– debería haber dedicado más tiempo, contenido curricular y energía a profundizar en la creación de una identidad europea en su alumnado a lo largo de distintas generaciones. Por otro, y pese a todo, es más necesario que nunca fomentar la identidad europea en la educación para promover la implicación de la ciudadanía en el proyecto europeo. En este sentido, resulta indispensable el papel de la educación, de la formación del profesorado, del impulso en los centros educativos de la identidad europea y del conocimiento de la UE.
Tal como se puso de manifiesto en la jornada, el informe “Identidad europea en la educación española” pretende revisar lo hecho hasta el momento y lo que se considera necesario hacer para el futuro más inmediato, compilando unos trabajos que no solo muestran el esfuerzo colectivo por cimentar educativamente el proyecto común en torno a una identidad, unos valores y una cultura compartida, sino también cauce para ahondar en un proceso que está dando ya sus frutos, tal como podemos constatar en los estudios sobre la valoración de la Unión Europea por parte de la juventud.
