¿Recuerdas a alguna persona que fue muy importante para ti cuando estabas en un momento difícil? Esa persona que estando cerca, te ayudó a confiar en ti, te ayudó a crecer, te abrió puertas y posibilidades, que caminó contigo… Una persona mentora es alguien que quiere ayudar a una familia. Debe tener deseos sinceros de involucrarse, respetar a los demás, escuchar activamente, ser una persona empática, ser flexible y poder ver soluciones a problemas.
¿Qué necesito para ser mentora?
– Estar en un proceso vital que te permita aprovechar la mentoría.
– Tener tus necesidades básicas cubiertas.
– Participar voluntariamente y estar comprometida.
– Contar con habilidades sociales y comunicativas básicas, inquietudes para conocer y aprender y una actitud de responsabilidad y de respeto.
– Ser padre o madre o tener experiencia en acompañamiento a familias
Beneficios
Vivir la experiencia de mentoría es una oportunidad para el aprendizaje y el crecimiento mutuo
– Divertirse
– Crecimiento personal
– Mejor autoestima
– Comprender otras culturas
– Mejorar relaciones familiares
¿Qué supone?
Implica comprometerse a ayudar a una familia durante 9 a 12 meses dedicando 2 horas por semana. Haciendo encuentros, cafés, acompañamientos, y sobre todo divirtiéndote con la familia.
