Generar organizaciones donde todas las personas forman parte requiere práctica deliberada: diseñar espacios de participación real, estructurar la toma de decisiones colaborativas y hacer explícitas las reglas del juego.
Ahí es donde entran las tecnologías sociales: marcos y prácticas concretas que permiten decidir por consentimiento, clarificar roles y equilibrar autonomía con alineamiento.
Pero no basta con compartir la teoría, por eso recientemente finalizábamos en EDE la formación sobre cómo poner en práctica esta necesidad con nuestras compañeras Itzi Garay y Ander Mimenza, de la mano de Hugo Lopes, experto en el uso de las tecnologías sociales para permitir que las personas, equipos y las organizaciones liberen todo su potencial a través de la innovación, la colaboración y autogestión.
Si a ti también te interesa explorar cómo llevar la colaboración a la práctica en tu organización, conversemos.

