Urrats está diseñado para estancias cortas, con una permanencia media de algo más de un mes, siempre adaptándose a las necesidades individuales de cada mujer y su familia. El objetivo es ofrecer un espacio de atención personalizada, calidez y apoyo para que tanto las mujeres como sus hijos e hijas puedan afrontar esta difícil situación con seguridad y acompañamiento.
Desde el principio hubo un empeño compartido entre el Servicio de Inclusión y Atención a la Violencia Machista contra las mujeres y EDE de que el diseño del centro fuera una oportunidad para incorporar los principios del modelo de atención, que venimos trabajando los últimos tiempos.
“Entendíamos que el propio diseño del centro tenía que formar parte del modelo de atención: su diseño ambiental, sus características físicas y arquitectónicas, su diseño organizativo, el confort, el control de los factores estresores, el atractivo de la decoración…. Todo esto tenía que sumar y contribuir positivamente en el proceso de recuperación de las mujeres y de sus hijas e hijos”, explica Marta Mojas, responsable del Área de Violencia machista contra las mujeres de EDE.
En 2024, Urrats atendió a un total de 89 mujeres, niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia machista.
Nuestro enfoque promueve la autoconciencia de género y el reconocimiento de las estructuras sexistas como factores clave en la situación de violencia que enfrentan las mujeres. Urrats ofrece un entorno seguro y protegido que fomenta la recuperación de la autonomía y el bienestar de sus usuarias.

