Miradas

Imagen: ERIAC

Jennifer Perex – Biltzen

 

Un día como hoy, hace 50 años se celebró el I Congreso Mundial Gitano. Representantes de 14 países se reunían en Londres un 8 de abril de 1971, con una misma preocupación y un mismo objetivo: reconocer el valor del Pueblo Gitano. 

 

La historia del Pueblo Gitano está marcada por las persecuciones y pragmáticas antigitanas que afectaban a la dignidad, el respeto y a los derechos que merecen como pueblo. Este podría ser el inicio de una lucha por el cambio, pero sin olvidar que muchos gitanos y gitanas murieron por no dejar de serlo y por el deseo de mantener viva la cultura gitana.

En este primer congreso se acordó cuál sería el diseño de la bandera gitana: azul en su parte superior como el cielo, que fue su techo durante muchos años; color verde en la inferior, como los campos que pisaban cada mañana, y en el centro una rueda roja simbolizando su recorrido, un largo camino lleno de cambios.

En ese mismo congreso se creó el himno que se escucharía cada 8 de abril al realizar la ceremonia del río, donde se tiran flores y se encienden velas para recordar a los antepasados y ancestras. Bajo el título “Djelem Djelem” (Anduve, Anduve), Jarko Jovanovic, gitano Yugoslavo buscaba recordar a los gitanos y gitanas víctimas del nazismo.

El 8 de abril fue declarado oficialmente el Día de Pueblo Gitano en 1990 en el IV Congreso Mundial Romaní celebrado en Polonia, rememorando la fecha en la que gitanos y gitanas de diferentes países se reunían por primera vez para trabajar por los cambios de los que hoy somos testigos.

Cada año, gitanos y gitanas de diferentes países del mundo celebran su día con orgullo y aprovechan para reivindicarlo de maneras diversas. Las asociaciones gitanas y pro gitanas del País Vasco organizan actividades para que cada vez sean más las personas que conozcan este día pero sobre todo, lo disfrutan con alegría. Son muchos los cambios que se han realizado tras 50 años, pero todavía queda mucho que cambiar para que todos y todas disfrutemos de los mismos derechos y oportunidades.

 

Baxtalo! Opre Roma!